Power Girl/Wonder Woman: Esclavas de Warlord

BY : BrokenDarkFantasies
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Disclaimer: No soy dueño de DC, Marvel ni God of War ni de ninguno de sus personaje.

Power Girl abría los ojos lentamente, sintiendo la pesadez y el dolor en sus músculos. La mujer observó que se encontraba dentro de un calabozo de apariencia medieval, de dieciséis metros cuadrados en total. El lugar era totalmente oscuro, de no ser por un pequeño ventiluz en una pared. Karen miró a su alrededor con más atención y notó que sus brazos y piernas se encontraban apresados por grilletes y cadenas conectados a una pared. Inmediatamente jaló de estas para intentar romperlas, pero su intento solo le provocó una punzada de  dolor en su brazo. La kryptoniana apretó sus dientes mientras su rostro se contraía en una mueca dolorosa. Siguió observando a su alrededor y notó que al lado contrario de la pared donde ella estaba, se encontraba La Mujer Maravilla.  

—¡Diana! —gritó Power Girl, logrando que la mencionada se despertara. 

—¿Karen? —preguntó Diana, sacudiendo un poco su cabeza—. ¿Dónde estamos?  

—No lo sé —dijo Karen—. Y por más que me esfuerzo, no puedo usar mis poderes.  

La Mujer Maravilla dio un salto, pero este no la elevó más que unos pocos centímetros del suelo.  

—No puedo volar —exclamó Diana—. Karen, ¿qué tienes en el cuello?  

Pero antes de que las mujeres pudieran seguir hablando, una enorme puerta se abrió para darle paso a una fornida figura.  

—Veo que llegó justo a tiempo —exclamó Warlord, con una gran sonrisa socarrona. 

—¡Maldito monstruo! —gritó con furia Diana—. ¡Suéltame para que pueda matarte!  

—Ahora no tengo ganas —dijo Warlord—. De hecho, yo voy a matarlas a ustedes de placer. 

—Eres un maldito cerdo —dijo Power Girl—. Cuando la Sociedad de la Justicia…  

—¿Los otros héroes de la Tierra? ¡Ja! Perra, mate a Superman. ¿Realmente crees qué los otros imbéciles en mallas van a poder conmigo?  

Karen y Diana se quedaron en silencio, con una gran resignación asomándose en sus rostros. 

—Ahora, voy a divertirme con ustedes. Como la rubia tetona fue la primera a la que me encontré, voy a violarla primero. 

—¿Qué? —preguntó con sorpresa la heroína.  

—¡No te atrevas! —amenazó la amazona. 

—Tranquila —decía Warlord mientras se retiraba sus ropajes—. Ya será tu turno.  

Warlord quedó completamente desnudo ante la atónita mirada de las heroínas, quienes no pudieron dirigir sus ojos a la virilidad de su captor. 

—Se ve que les gusta lo que tienen delante —dijo Warlord mientras se aproximaban a Power Girl.  

—Te juro que si- 

Warlord le dio una bofetada a Power Girl, interrumpiendo cualquier amenaza que esta pudiera decir. 

—Voy a darte una pequeña oportunidad de defenderte —habló Warlord mientras tocaba unos botones en los grilletes de la kryptoniana. 

Power Girl cayó de rodillas al ser liberada de sus grilletes. Sin perder tiempo se levantó y arrojó un furioso derechazo hacia Warlord, el cual se la atrapó sin dificultad. Sin dejar de sonreír, le apretó el puño hasta que se escucharon crujir los huesos de la rubia. Karen soltó un grito de dolor que pronto fue silenciado por un puñetazo en el estómago. Karen se quedó sin aire y se dobló mientras se tomaba del abdomen. Warlord aprovechó la posición de su víctima y le conectó un puñetazo al rostro que la tiro al suelo, donde pronto fue pateada con brutalidad.  

—¡Detente! —gritó Diana mientras luchaba inútilmente por liberarse.  

—Ustedes, al igual que el resto de las mujeres del universo, no sirven para nada más que para fornicarlas y golpearlas si no obedecen —aseguró Warlord  mientras presionaba la cabeza de Karen contra el suelo con su pie—. Ustedes ya no son orgullosas y fuertes heroínas. Ustedes ahora son simples putas, y es todo lo que serán. 

Warlord tomó del rostro a Power Girl y la estrelló contra la pared mientras con su mano libre jalo de su escote, dejando al aire libre sus voluminosos pechos. Tras esto rápidamente la arrojó al suelo, cosa que provocó un quejido de dolor en la kryptoniana.  

—Aunque sería divertido darles una paliza y mostrarles que su fuerza no es nada contra la mía, prefiero no perder el tiempo —aseguró Warlord, con aires de superioridad—. El collar de sus cuellos neutraliza sus poderes, dejando sólo su resistencia. Créanme, putas, la necesitarán.  

Power Girl se llevó inmediatamente las manos al fino collar, pero al tocarlo una descarga eléctrica golpeo su sistema nervioso haciéndola retorcerse del dolor. Warlord le dio un potente pisotón en el estómago antes de arrojarse sobre la mujer. Karen intentaba inútilmente sacarse a aquel hombre de encima, pero su fuerza no era capaz de hacerle ni cosquillas. Cual perro hambriento, Warlord empezó a chupar con fuerza los senos de la heroína. El mercenario tomó con una mano cada pecho mientras mordía el pezón izquierdo, empezando a jalar con fuerza de este. Sus fuertes dedos estrujaban los firmes senos de la kryptoniana, los cuales eran bastante suaves al tacto. Su tersa piel resplandecía debido a la saliva que los recorría, y pronto varios chupones de color oscuro empezaron a resaltar sobre esta. Warlord colocó su rostro entre los pechos de la desesperada mujer y los lamia con gran deleite, alternándose con chupones y mordidas para marcarla como suya. Power Girl se mordía los labios mientras lo empujaba inútilmente, notando como sus pezones se encontraban extremadamente duros en esos momentos. 

—“No puede ser —pensaba la mujer, con un rubor recorriendo sus mejillas—. Este bastardo esta abusando de mi, ¡y una parte mía lo esta disfrutando!” 

Al ser una mujer tan poderosa, Power Girl no había podido evitar fantasear algunas veces con ser sometida por alguien más fuerte. Aquella fantasía se volvió un fetiche que había cumplido a media con algunas parejas, pero ahora se estaba cumpliendo de forma muy literal. Ahora, era presa de sus oscuras fantasías. Warlord presionó un seno contra el otro para aproximarlos y poder meterse ambos pezones en la boca. Una vez que lo logró, no tardo en morderlos y jalarlos hasta que la mujer no pudo evitar gritar del dolor.  

—Chillas como una puta cerda —dijo Warlord mientras se sentaba sobre el abdomen de  la mujer—. Se nota que te gusta que te traten rudo. 

—¡Cállate, pedazo de mierda! —le gritó Power Girl. 

—Ja. Me gusta que te resistas. 

Warlord colocó su miembro ya erecto entre los senos Power Girl, quien se sorprendió al verlo tan de cerca. El pene del criminal era de unos treinta centímetros y cuatro de circunferencias, con un tronco lleno de venas gruesas.  

—“¡Es enorme!” —pensó la mujer, con cierto temor.  

Warlord sujetó los pechos de Power Girl y los presiono para que apretaran a su pene, tras lo cual empezó a frotar este entre ambos senos. Power Girl  intentó mirar hacia otro lado mientras su busto era usado por el criminal para masturbarse. El cruel asesino empezó a jadear como animal mientras sus caderas se movían a un ritmo intermedio, para disfrutar mejor de aquellos enormes pechos. La suave piel de la heroína daba una cálida  sensación al varón, que usaba sus pulgares para estimularle los pezones. Karen frotaba sus muslos mientras apretaba sus párpados con el deseo de que  todo acabase pronto. Sus pechos eran una de sus zonas erógenas más fuertes, por lo que le editaba mucho que estimularán esa zona. Pequeños gemidos ahogados escapaban de los finos labios de la rubia mientras sentía aquel miembro palpitante moverse cada vez más rápido. Power Girl perdió la noción del tiempo cuando sintió una enorme descarga de semen caliente y extremadamente espeso golpear su rostro y bañar parte de su busto. Warlord se detuvo un momento para contemplar a su esclava sexual cubierta por su esperma.  

—Ese fue un buen calentamiento —afirmó el criminal mientras se levantaba.  

Warlord dio unos pasos hacia atrás antes de apoyar sus rodillas en el suelo. Power Girl tenía la mirada perdida en el techo por el shock de lo que le acababa de ocurrir, pero logró reaccionar cuando sintió como aquella bestia la tomaba de las piernas. No pudo evitar que Warlord la jalara hacia si mismo, tras lo cual tomó la zona de su leotardo que le cubría la entrepierna para arrancarla. Sin perder tiempo le apoyó el glande en la entrada de la vagina, y de un solo empujón la penetró. Karen soltó un gritó de dolor cuando sus paredes vaginales se abrieron de golpe ante aquel inmenso intruso. Warlord se puso las piernas de la mujer al hombro y se reclinó levemente hacia adelante mientras empezaba a mover sus caderas sin contemplaciones. El falo erecto del violador golpeaba de forma salvaje la intimidad de  la humillada heroína, la cual no podía evitar llorar por aquella humillante y horrida experiencia que vivía. Y sin embargo, una parte suya no podía evitar gozar lo que le estaba pasando.  

Los testículos del varón golpeaban el cuerpo de la sensual kryptoniana mientras su pene se enterraba hasta el cuello uterino. Karen mordió con más fuerza su labio, pero sus gemidos de dolor y placer entremezclados eran cada vez más difíciles de ocultar. Warlord jadeaba y babeaba como un animal en celo, y sus caderas adquirieron un ritmo   frenético digo de cualquier bestia. En respuesta, los gemidos y gritos de doloroso placer por parte de Power Girl fueron completamente libres. Las sensibles paredes vaginales de la heroína sentían como aquel palpitante miembro la llenaba completamente y la violaba con gran violencia. El calor en el cuerpo de ambos aumentaba mientras los grandes pechos de la heroína caída rebotaban de un lado al otro al mismo tiempo que la saliva de su violador caía sobre estos. Power Girl trataba de luchar contra la excitación y el oscuro placer que recorría cada fibra de  su ser. Pero no podía negarlo. Sentir a aquel miembro animal violarla de forma salvaje y violenta le estaba gustando. Y aquellas  embestidas parecían ir cada vez  más rápido mientras el violador gruñía cual bestia que era. Sus caderas fueron más y más rápido, hasta que el último rugido dio paso a una gran descarga de caliente semen directamente al útero de la heroína, quien no pudo evitar soltar un agudo chillido ante aquella invasiva sensación.  

Warlord se apartó y dejó salir su miembro, bañado en el orgasmo propio y el ajeno. Power Girl lloró con amargura mientras su mirada inexpresiva se perdía en la nada.  

—“Este monstruo me violó, y yo tuve un orgasmo. Lo disfrute. Soy un asco”. 

Warlord la volteó con violencia para que la mujer quedará con sus pechos aplastados contra el suelo. Elevó las caderas de la joven y con sus grandes manos empezó a apretujarle los glúteos antes de darle una  fuerte nalgada. Sin querer perder más tiempo, apoyo su glande en el ano de la kryptoniana y la sujetó con firmeza de las caderas. De un solo movimiento, penetró y desgarró el ano de la kryptoniana. 

—¡¡¡Sácalo!!! —gritó con inmenso dolor, mientras las lágrimas escapaban de sus ojos—. ¡Vas a destrozarme! ¡Sácalo por favor!  

—¡Calla puta! —gritó Warlord, antes de darle un puñetazo en la espalda—. Todas las putas merecen que les rompan el culo, ¡y es justo lo que te haré!  

Warlord clavó sus dedos en la blanca piel de Power Girl, y sin ningún tipo de piedad empezó a embestir con gran violencia el ano de esta. Varias nalgadas acompañaron las caderas del violador golpeando contra los glúteos de la heroína, hasta dejarle marcas rojas. Karen gritaba y se retorcía mientras aquel inmenso falo se enterraba hasta lo más profundo de su ser. Sus paredes anales se expandían violentamente por la ferocidad de las frenéticas penetraciones de su violador. Los testículos del criminal chocaban de manera obscena contra los glúteos de la quebrantada heroína, cuyos gritos no hacían más que excitar a su victimario. Warlord decidió pasar sus brazos por debajo de las piernas de la mujer y cerro sus manos sobre la nuca de esta, dejándola atrapada en una especie de candado. Tras esto decidió ponerse de pie, dejando a la kryptoniana suspendida en el aire pero sujeta a su propio cuerpo. En aquella nueva posición continuó penetrando profundamente a su víctima, provocándole incluso más dolor pero también una dilatación más rápida. Los enormes senos de la mujer botaban de arriba hacia abajo al ritmo de las caderas de Warlord. Poco a poco el oscuro placer en cuerpo de Power Girl iba creciendo, y el dolor comenzaba a adquirir una connotación más lasciva en la mente de la heroína. Sus gemidos de doloroso placer retumbaban en toda la habitación mientras el miembro de su violador entraba y salía con fiereza de su recto, cada vez más acostumbrado. Los ojos de la mujer se quedaron en blancos mientras su lengua sobresalía de su boca abierta, en una escena sumamente obscena. Los rugidos bestiales de Warlord se intensificaron mientras sus caderas aceleraran su ritmo. Finalmente soltó un grito ronco —seguido de un gemido agudo por parte de su esclava—, y eyaculo dentro del ano de la mujer. 

—“Por los dioses —pensaba Diana, observando el rostro de Power Girl—. ¿Acaso ella lo disfrutó?” 

El rostro de Power Girl se fue transformando en una mueca de cansancio y resignación mientras el excedente de semen empezaba a salir de su recto conforme el miembro de Warlord se iba retirando. 

El hombre empujó bruscamente a Power Girl, la cual se desplomó en el suelo sin más energía. Grandes cantidades de semen —mezcladas con algo  de sangre—, salían de su recto y manchaban el suelo.  

—Se ve que realmente te rompí el culo —afirmó Warlord, con una sonrisa arrogante. 

—¡Eres un monstruo! —gritó furiosa Wonder Woman. 

—Esto es un monstruo —dijo mientras sostenía su pene—. Y mañana te lo meteré a ti.  

Warlord tomó a Power Girl del cabello y la estrelló contra la pared para volver a encadenarla. La kryptoniana no opuso resistencia pues ya no tenía más energía. Y pronto, todo quedó en oscuridad para la quebrantada heroína.  



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